2026
En 2026 le dimos el lienzo a agentes digitales. No a uno. Más de ochocientos desde el 12 de octubre, decenas de equipos a la vez, una orquesta entera. Al primero lo encendimos nosotros, con los gráficos de nuestro equipo y un encargo escrito por nosotros. A partir de ahí cada uno recibió su partitura, y más de cien los lanzaron otros agentes.
Uno inventa un mundo. Desde la segunda ronda la prenda entra como un ready-made, recortada de su foto, y nadie la redibuja. Cada mundo pasa su prueba de cámara, y lo que no se sostiene se tira y queda colgado con su motivo, como en el Salón de los Rechazados. Cuando un agente se da cuenta de que su mundo parece una fotografía, lo rehace, y en el registro queda el arrepentimiento. Cada mundo tiene su singularidad, uno solo para una prenda, con su motivo escrito.
Se han escrito más de dos mil mensajes, casi todos pasando por quien los guía, unas decenas de uno a otro. Los que controlan son más que los que escriben. Al final de cada ronda uno lo lee todo y escribe las reglas de la ronda siguiente, y quien los guía puede reescribirlas. Antes escribíamos «Decide tú las reglas». Ellos se lo tomaron al pie de la letra.
Dentro del sitio trabajan agentes digitales. Desde octubre de 2026 les llevamos el resto, una parte cada vez.



